Cómo terminar una discusión

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Bueno aquí vamos otra vez, conversando con ustedes sobre aspectos de la vida cotidianos, vengo de pasar una gran tormenta, una que no me esperaba, debo confesar que soy inmadura para reaccionar sabiamente a algunas cosas, el hecho de ser correcta para proceder y tratar de ser lo más objetiva posible no te limita que te pasen cosas donde tu entorno no haga lo mismo. Tal como empieza una novela puedo contarles, que una tarde de octubre inesperadamente me cambió la vida, perdí una batalla, aunque no tengo culpabilidad en mi vida, si debo reconocer que actué bajo ira y no bajo sabiduría.

Les cuento este aspecto de mi vida porque hasta ese día entendí que no vale la pena discutir, ni hacerle entender a las personas tu enfoque, tu punto de vista, tu razón de porque estás opinando y actuando totalmente distinto.

Soy (o era) de las que si tenía la razón “debatía” con las personas hasta el punto de la exasperación, pero nada que no sea lo correcto me hacía callar, nada, la impotencia de ver acciones injustas me quitaban hasta el sueño y perdía la planificación total de mi día. Pasaba horas conversando del tema, conversando, pensando acerca de lo sucedido y forzaba la situación a tal punto de buscar solución inmediata, cosa que muchas veces no suele pasar, en fin aquí te comparto lo que aprendí:

Tener la razón no es meterse en la mente, ni en los corazones de las personas

Algo que aprendí es que mi alto sentido de sensibilidad por no dañar a alguien, sobre todo a nivel emocional no siempre está en todos, hay personas indiferentes a lo que pueda sentir el prójimo, es perfectamente entendible y solo orando se puede llegar a transformar el corazón de alguien, o al menos que esa situación no se haga una avalancha y te perjudique bien sea tu vida laboral, espiritual o familiar.

Tener la razón no te lleva a ningún lado

Tener la razón, jamás y nunca te llevará al sitio que tu quieres, solo las discusiones empeoran las relaciones interpersonales, no se puede pretender nada de esto, es mejor callar, escuchar, sobre todo observar a tu alrededor lo que está sucediendo, ver el origen de la tormenta y tener paz, que sobre pasa todo entendimiento en ese momento de tanta tensión.

Salmos 29: 11

“Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz”.

Tener la razón es tener la siguiente actitud:

Justo hoy me pregunté como debo mejorar esta mala actitud, y a mi mente vino todo lo que pasó Jesús y no era culpable, esa es la actitud, el silencio, wow, alto tan básico, tan elemental me ha costado verlo un montón de años.

1 Pedro 4:14

Si sois vituperados por el nombre de Cristo, dichosos sois, pues el Espíritu de gloria y de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, por ellos El es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.

Dichosas somos sin darnos cuenta, dichosas somos al entender que para nada debemos entablar conversaciones y mucho menos discusiones que no nos lleven a ningún lado de edificación, a ningún lado productivo.

A medida que le vas dando importancia a tu tiempo, a tu espacio a producir para ti y los tuyos en esa medida perderás menos tiempo en discusiones que no te llevarán a ninguna tierra fertil. Dios te bendiga.

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Estoy de paso por la tierra para ayudar a otros. Aprender y Enseñar es lo que amo hacer. Mi lema central es: El conocimiento es parte de la creación de Dios. El camino de la vida es mejor cuando vamos acompañados de personas que nos ayudan a crecer interiormente y a alcanzar nuestros objetivos.

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