La escala de amor de la mujer

0

La esposa que se dejó de amar por amar a su cónyuge, la mujer que dejó de cumplir sus sueños por su entorno, la esposa que no quiso hacer más nada que quedarse en el mismo sitio y hasta su relación con Dios descuidó.

El corazón se endurece, las heridas se hacen normales y por tanto se ocultan de manera casi natural; pero no me refiero a que seamos egoísta y estemos para nosotras nada más, más bien se trata de seguir los sencillos 10 mandamientos dejados por Dios en La Biblia:

Los Diez Mandamientos

(Dt. 5.1-21)

20  Y habló Dios todas estas palabras, diciendo:

Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre.

No tendrás dioses ajenos delante de mí.

No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.

No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,

y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos.

No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano.

Acuérdate del día de reposo para santificarlo.

Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;

10 mas el séptimo día es reposo para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas.

11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo[c] y lo santificó.

12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.

13 No matarás.

14 No cometerás adulterio.

15 No hurtarás.

16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.

Pero la mujer hoy día ha decidido revertir muchas cosas de estos sencillos mandamientos, ha decidido llevar una carga que en muchos casos no le corresponde y por lo tanto se amarga, cree más en lo que le indican las redes sociales, las amistades, la televisión que la Palabra de Dios.

Cuando se descuida la oración se pierde el rumbo en muchas áreas y empezamos a ser natural y lo natural es pesado, cuesta, trae cansancio, se pierde la esperanza, se inicia a conformarse con lo que venga y pierde la memoria celestial que si Dios cuida de las aves cuanto más cuidará de nosotros. (Mateo 6:26)

Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

La esposa que se dejó de amar por amar a su cónyuge

En el caso de la esposa, hoy en día se ve un desequilibrio en la interpretación de la Biblia porque se hace únicamente con el intelecto, olvidando el espíritu, se interpreta la Biblia con la información que tenemos del mundo, y no con lo que realmente señala la Palabra de Dios, por tanto nos agobiamos y muchas veces no sabemos que hacer.

Ciertamente el esposo es importante para la mujer, pero no lo es todo, al igual que los hijos, pues la Biblia dice que son nuestra corona, pero eso no significa que debemos anularnos por ellos. Todo está en un perfecto equilibrio entender que el amor es sacrificio, pero entender que siempre debe existir el espacio para nosotras mismas porque así Dios los dispuso.

Espacio para cuidar nuestro cuerpo, el templo de Dios, espacio para conversar con amigas, espacio para servir a Cristo, espacio para visitar la familia, espacio para estudiar y trabajar, espacio para amarnos y poder seguir con el servicio a Cristo que es de manera integral más que sacrificio obediencia a Él.

Los versículos 23 y 24 de Génesis 2 señala lo siguiente:

 Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.

Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

El hombre dejará a su padre y madre y se unirá a su mujer, para de esta forma ser una sola carne. El hombre de Génesis 2 no había pecado aún, era un hombre sujeto a autoridad, perfecto, sin pecado, entendido en las prioridades, que aunque no tenía madre, ni padre, estaba dejando claro lo que debían hacer las siguientes generaciones.

Un hombre sujeto a Dios, tiene una esposa que se sujeta a Dios y van como una sola carne.

En el Génesis 2 no había vergüenza, había seguridad y se tenía relación directa con Dios, hoy día también nosotros la tenemos y nuestra naturaleza caída fue redimida por la sangre preciosa de Jesús, su sacrificio no fue en vano, pero debemos entender desde el espíritu para que luego llegue al alma y al cuerpo que somos de Dios primeramente, que él no negocia el lugar que tiene, el cual es el PRIMERO.

Examina tu vida Mujer

Si primero vas a tu esposo cuando tienes algún problema, si primero vas a tus padres, familiares o amigos, e inclusive pastor, el lugar de Dios está siendo sustituido y esto no es reflejo de amar a Dios por sobre todas las cosas, (ver mandamientos).

Regocíjate en Dios y Él te dará el tiempo, la habilidad, la sabiduría para tu día a día.

¡Dios te bendiga!

Share.

About Author

Estoy de paso por la tierra para ayudar a otros. Aprender y Enseñar es lo que amo hacer. Mi lema central es: El conocimiento es parte de la creación de Dios. El camino de la vida es mejor cuando vamos acompañados de personas que nos ayudan a crecer interiormente y a alcanzar nuestros objetivos.

Ir a la barra de herramientas