Acuerdo en el matrimonio

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En el matrimonio, sabemos que, con frecuencia habrá diferencias entre el esposo y la esposa, tanto en opinión, como en maneras de hacer y decir las cosas, a uno le gusta la crema dental parada y a otro acostada, por ejemplo, y este tipo de situaciones son normales, hábitos y costumbres de crianza completamente distinto que se fusionan y chocan, el caso siempre está en ¿cómo manejamos ese choque? te doy algunas posibles respuesta: En paz, con comprensión de que son diferentes, con paciencia, con amabilidad, con educación, con respeto, con indiferencia (lo que nunca es bueno en el matrimonio), con orgullo, con imposición, con altanería, con palabras ásperas, con la voz alta, con groserías… ¿Con cuál de estas respuestas te identificas?.

En la boda la gente siempre concentra su atención e importancia en el festejo, cuando en realidad es lo de menos, es lo que menos aporta a la nueva familia en formación, sin embargo, durante la ceremonia, lo que escuchan y dicen los novios, son palabras claves, puntos relevantes para su convivencia matrimonial, y aunque estoy totalmente segura que todos lo recuerdan, le dan más valor a el Valls que a las palabras pronunciadas….

Debido a las diferencias, es que básicamente se generan los conflictos en matrimonio, las mismas que al cabo de un tiempo generan fricción, tanta que hay casos donde terminan en divorcio, porque no llegan a un acuerdo, y conocer la esfera espiritual en la que nos movemos, nos hace libres de la ignorancia en ese tema, y nos lleva a encontrar la solución, sí en Dios… Yo no te ofreceré otra, porque no la conozco, ha sido mi solución para todo.

Lo que se saben pero no le dan importancia… “Como ya no son dos sino uno, que nadie separe lo que Dios ha unido.” Mateo 19:6 NTV. A ver si lo vemos mejor… El acuerdo en el matrimonio no es cuestión de imposición, ni de guerra de poder, sino que ya viene intrínseco en el acto matrimonial,  en el mundo espiritual ya eso está hecho de manera automática cuando ambos dicen “SÍ, ACEPTO”, el divorcio en el mundo espiritual no existe, y lo que se pierde en el camino no es que “se acabó el amor” eso no se acaba, eso es falta de atención, es falta de asegurarse que Dios permanece en medio de los 2, y no pueden decirme que no es importante que Dios esté ahí, cuando antes buscaron la bendición de Dios para unirse en matrimonio, al buscar su bendición, le piden que sea él ese “cordón de tres hilos que no se rompe fácilmente” (Eclesiastés 4:12) – esto es Dios, esposo y esposa –  una separación es consecuencia de la negligencia de los esposos… La negligencia es lo único que mata y desvanece eso donde se ejecuta, sino pregúnteselo a un médico.

En consecuencia, si no son 2, no existen dos polos, sino que ya existe un punto medio para convivir los 2, el acuerdo en el matrimonio, más que necesario, es obligatorio para que pueda permanecer, dice la palabra “Jesús conocía sus pensamientos y les contestó: «Todo reino dividido por una guerra civil está condenado al fracaso. Una ciudad o una familia dividida por peleas se desintegrará.  Si Satanás expulsa a Satanás, está dividido y pelea contra sí mismo; su propio reino no sobrevivirá.” Mateo 12:25-26, si ya no son 2, sino 1, y pelean contra sí, no permanecerá… El desacuerdo es plan de Satanás, a través del orgullo, de la altivez, del ego, de la prepotencia, de la imposición, el establece un lugar en el matrimonio para destruirlo, recuerda, el vino a robar, a matar y a destruir, y cuando un matrimonio fracasa, esas tres cosas se cumplen, y esto sucede cuando el esposo y la esposa están separados de Dios, ahí vienen las artimañas del enemigo, y en el lugar donde debería estar Dios, se posiciona él.

Para superar todo esto es más que relevante tener la sabiduría de buscar a único que nos puede ayudar… Jesús, dice en la palabra “Pues, ¿quién tiene suficiente poder para entrar en la casa de un hombre fuerte como Satanás y saquear sus bienes? Solo alguien aún más fuerte, alguien que pudiera atarlo y después saquear su casa.” Mateo 12:29, conociendo el poder de Dios, y la victoria de Jesús en la Cruz sobre la muerte, donde Satanás quedó vencido para siempre, es necesario recurrir a Él para que su verdad y su palabra se establezcan en nuestro matrimonio.

No hay poder de las tinieblas que pueda separar lo que Dios ha unido, esta es la importancia del matrimonio, muchos no se casan por querer ahorrarse el compromiso en caso de divorcio, condenados en pensamientos a esa posibilidad, dando derecho legal a satanás para operar en medio de ellos y sin la cobertura de protección de Dios sobre el matrimonio, además de estar practicando la fornicación, lo que es un modelo de vida fuera de Dios.

En oración al Padre reclama ese acuerdo que le pertenece a tu matrimonio, porque nadie, absolutamente nadie, puede separar lo que Dios a unido, en esta mañana oremos juntos por nuestro matrimonio.

Oración:

“Padre Celestial, Rey de reyes y Señor de señores, en esta mañana te presento mi matrimonio y el de quien está leyendo este mensaje, y si aún no se han presentado ante ti, te los entregó para que seas tú colocando tanto el querer como el hacer por tu buena voluntad, oro también para que este mensaje sea de sabiduría para los que están solter@s aún, y seas tú entregando en sus manos la estrategia adecuada para un matrimonio de alto nivel.

En esta mañana Señor, oramos en el poderoso nombre de tu hijo Jesús, para que ese acuerdo que tu estableces para el matrimonio, al momento de contraerse, se haga carne en nosotros, a partir de este momento se establece el acuerdo en nuestro pensar, en nuestro sentir, en nuestro hablar, en nuestro actuar… Teniendo ambos un mismo pensamiento, un mismo sentir, un mismo actuar, un mismo hablar, quita todo estorbo que entre nosotros interfiera en el fluir del acuerdo, sabemos que no es algo opcional, no voluntario, es algo que ya está hecho, que viene consigo, que es automático, así que necesitamos de tu intervención para que con tu poder ates al hombre fuerte y todas sus estrategias queden inoperantes en nuestro matrimonio en el nombre de Jesús, y que sea tu verdad manifiesta entre nosotros, gracias te damos Señor, por tu verdad, por tu palabra, por tu amor, por tu Santo Espíritu que nos guía a toda verdad. Amén y amén.”

Te invito a apoderarte de esa verdad absoluta, si vivimos en desacuerdo, es que Dios no está presente en nuestro matrimonio, las diferencias SIEMPRE van a existir, eso es tan verdad como que el ACUERDO es obligatorio para que el matrimonio permanezca, encuentren ese punto medio de convivencia que ya está creado, que ya existe, que no tienen que inventarlo, sino sólo encontrarlo, como tesoro escondido que les dará libertad eterna.

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About Author

Mi nombre completo es Yuruany Vanessa Madrid Villalba, de 31 años de edad, nacida en Caracas - Venezuela, criada en Guarenas - Edo. Miranda, Discípula de Jesús, Casada desde hace 5 años con el hombre más maravilloso que Dios haya determinado para mí, Lic. En Economía Social, repostera por hobbie, me gusta la cocina en general, con un alto valor de la palabra "amistad", y me gustaría poder ayudar a la humanidad a que sus vidas fueran menos complicadas, de ahí descubro inicialmente una ligera pasión por escribir.

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