6 principios para el inicio del matrimonio

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La vida de nosotros como cristianos debe concebirse de forma espiritual primeramente. Hebreos 11:3 señala que: “Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía”

Por tanto, los principios cristianos dentro del matrimonio asentarán una base solida y segura en la roca que es Cristo Jesús.

Mateo 7: 24 – 27

24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.

25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.

26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;

27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

6 principios para el inicio del matrimonio

Entender la nueva etapa:

Génesis 2:24 Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. 

Es necesario que entiendas este versículo bíblico inclusive antes de casarte, fíjate que la palabra “dejará” viene del latín “laxāre” que significa “aflojar” es decir ya no estarás bajo el cuidado de tus padres, más sabemos que debemos amarlos, honrarlos como mandamiento principal dejado por Dios aquí en la tierra.

Inicia viviendo esta nueva etapa no contando todo lo que te sucede a tus padres, como que si necesitas de su aprobación, más bien pídeles que oren por ti y te respalden siempre con el respeto a esta nueva etapa que estás viviendo.

Unirte en matrimonio es una etapa de tomar decisiones propias, por lo que necesitas mucho pedir sabiduría a Dios. Clic para tuitear

Mantener en orden las prioridades:

Suelen suceder dos cosas al inicio del matrimonio, uno es que creen que la etapa de soltero se perpetúa y puede hacer cosas individuales y no dedicar tiempo a la esposa, al hogar y a todo lo que engloba esta nueva etapa.

Otra forma de desequilibrio es descuidar las otras áreas como el trabajo, o si estudian aún, la iglesia y la visita a los padres o familiares; es decir compartir con los demás.

No se puede aislarse, pero tampoco se puede descuidar la relación matrimonial; tener claro las prioridades y saber que todo tiene su tiempo te ayudará a aprender a compartir con ambas familias y cumplir con todas tus responsabilidades.

Evaluar la convivencia diaria:

No dejes amontonar dentro de ti aquello que quieres decir, desde el inicio del matrimonio se debe plantear una comunicación directa, franca, abierta y sincera sin caer en el irrespeto. Es mejor así a estar esperando ahogarnos de todo lo que debemos decir.

Algo que se debe tener claro es que son dos formas de vivir distintas y por más que hables de ciertas situaciones en el noviazgo hay cosas que solo sabrás con la convivencia, entonces es momento de tener en claro que todo comienzo es difícil, pero no imposible y más si tienen muy en cuenta la comunicación.

Respeto por lo íntimo:

Debemos entender que lo que suceda en tu hogar es algo íntimo que cuidar, y solo con las personas cercanas puedes compartir, es de mala educación y por lo general a los hombres no le gusta que cuenten lo que sucede en el hogar.

Primero habla con tu esposo, luego con alguien de tu confianza que sabes que te puede ayudar, más que escuchar, pero sobre todo no te olvides orar y buscar a Dios en todo tiempo, mantén como guía principal siempre al Espíritu Santo.

Tener tutores de testimonio en el área matrimonial:

Los fariseos abundan en cuánto al matrimonio, es decir todos quieren aconsejar, pero muy pocos viven eso que aconsejan.

Te recomiendo buscar tutores de testimonio matrimonial, con la guía del Espíritu Santo encontrarás personas serviciales y piadosas que estén dispuesta a enseñar palabra de Dios que edifique tu matrimonio.

Amar siempre será lo primero:

El amor es lo más valeroso en el matrimonio, el amor en todo lo que hagamos es la base fundamental de la familia porque el amor es Dios.

1 Corintios 13:1

Si no tengo amor, de nada me sirve hablar todos los idiomas del mundo, y hasta el idioma de los ángeles. Si no tengo amor, soy como un pedazo de metal ruidoso; ¡soy como una campana desafinada!

Si no tenemos un matrimonio basado en el amor, nada estamos haciendo, el amor también es paciente, no busca lo suyo, el amor perdona. No estés prevenida para el fracaso, más bien disfruta de esta maravillosa etapa de tu vida, llamada matrimonio y creada también por Dios.

Consideración final:

Efesios 5:22-24 22

Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor; 23 porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. 24 Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas lo estén a sus maridos en todo.

Se dice infinidades de veces que este versículo significa que el hombre manda a la mujer, lo que es una interpretación incorrecta y un versículo no puede anular toda la Biblia donde tanto el hombre como la mujer tienen la misma equidad ante Dios.

En Génesis 2:18 señala que somos “ayuda” para el hombre y esto en la creación de la mujer es “ezer” quiere decir, “la que salva, auxilia o socorre”, En el Antiguo Testamento aparece 20 veces esta palabra y es cuando aparece Dios ayudando o auxiliando al hombre. En la Biblia la palabra “ezer” no se usa como “subordinación” de la mujer hacia el hombre.

Cuando en 5:23 se habla del marido como “cabeza” de la mujer, se emplea el término “kefalé” que significa “fuente”. Así como “cabecera de río” o “cabecera de valle”. En ningún escrito griego del siglo I, ni dentro ni fuera del Nuevo Testamento, se emplea kefalé en el sentido de “autoridad”. En Efesios 5:23 se habla que hay un vínculo muy fuerte de unión entre el hombre y la mujer, porque, en la creación, Dios usó al hombre como fuente de vida de la mujer (Gn. 2:22), así como en la redención Cristo es fuente de vida de la Iglesia. La enseñanza de Efesios 5:23 no es la “autoridad” del marido sobre su esposa; sino la unión entre ambos.

Cuando en 5:22 se habla de las esposas “sujetas” a sus maridos, se utiliza la forma pasiva del verbo (jupatasso) que implica “seguir voluntariamente el ejemplo del otro”, antes que la forma activa del mismo (jupakúo) que implica subordinarse.

Por tanto, en Efesios 5:21-33 se enseña que la forma de mantener la unidad en la familia es la mutua sujeción. Se insta a las esposas a seguir voluntariamente el ejemplo de sus esposos en virtud de que Dios usó al hombre como fuente de vida de la mujer en la creación. Se enseña al esposo a amar y entregarse a sí mismo por su esposa. En ninguna parte de este pasaje se enseña que el hombre es autoridad sobre la mujer.

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Estoy de paso por la tierra para ayudar a otros. Aprender y Enseñar es lo que amo hacer. Mi lema central es: El conocimiento es parte de la creación de Dios. El camino de la vida es mejor cuando vamos acompañados de personas que nos ayudan a crecer interiormente y a alcanzar nuestros objetivos.

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